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SENDERISMO. COLLADO DE LOS MOSQUITOS, CUEVA VIRGEN DEL CAMINO Y MINA DEL LIRIO- LLANO DEL BEAL
Domingo, 8 de junio de 2025
Senderismo:Collado de los Mosquitos,Cueva Virgen
del Camino y Mina del Lirio desde Llano del Beal
Salida a las 09,00h desde Apeadero FEVE Llano del Beal

Itinerario
Sobre las 09,00h, realizaremos la ruta que Paco Manzanares realizo en su día, saliendo
del apeadero del FEVE en el Llano del Beal, en donde habremos llegado por nuestros
medios o aquellos que lo prefieran pueden haber utilizado el FEVE
https://fundacionsierraminera.
Comenzaremos la ruta atravesando el pueblo hasta llegar a una zona donde se está
restaurando el medio, creando un parque para dar paso a continuación a una pista que
nos introduce en un paisaje esteril, pero curioso, por el colorido que presenta y
encontrándonos con restos de edificaciones.
A continuación giraremos a la izquierda y subiremos una pequeña
pendiente para llegar al Collado de los mosquitos desde donde tendremos
unas maravillosas vistas
Giraremos a nuestra derecha y nos iremos encontrando respiraderos de los
pozos mineros, un Castillete restaurado, un Belén aprovechando la
oquedad de la montaña y finalmente la Mina del Lirio donde nos podemos
hacer una idea de la magnitud de dicha explotación minera
Después de permanecer un rato y ver el avance de la reforestación
comenzamos el regreso a nuestro punto de partida dejando a nuestra
izquierda una mina a cielo abierto donde todavía se puede ver alguna
maquinaria.
NIVEL DE ESFUERZO : Medio
Distancia total:13,02KM. Desnivel Acumulado:302m
Tiempo en Movimiento sobre 4 horas
DIFICULTAD DEL CAMINO: Fácil
NIVELES DE DIFICULTAD
Niveles de Esfuerzo:
1. Bajo : Sirve como iniciación para adquirir la forma física. Se debe tener
algo de forma física.
Menos de 12 km. y/o hasta 400 m. desnivel acumulado.
2. Medio : Necesaria, forma física regular. Menos de 20 km y/o hasta + 900
m. desnivel acumulado.
3. Alto : necesaria una buena forma física. Más de 20 km y/o más de 900 m.
desnivel acumulado.
Niveles de Dificultad del Camino:
A. Fácil: Todo por sendas o pistas forestales.
B. Medio: Con algún tramo difícil, resbaladizo, empinado.
C. Difícil: Con bastantes tramos difíciles, enmarañados, que requieren
experiencia monte a través.
EQUIPAMIENTO
Botas de montaña, ropa adecuada al tiempo, mochila con suficiente
agua (2 litros), gorra, gafas de sol, crema solar, bastones y almuerzo.
RIESGOS Y ADVERTENCIAS
Debemos extremar la precaución para no resbalar o tropezar.
INSCRIPCIÓN
Viajamos en nuestros propios coches o en FEVE
https://fundacionsierraminera.org/wp-content/uploads/lineas-feve.pdf
Para reservar tu plaza debes inscribirte pinchando en uno de los siguientes
enlaces y rellenar las casillas obligatorias* del formulario.
http://goo.gl/forms/85DIQNDtE7
https://docs.google.com/forms/d/1lpV5MlepnSyGuml3SOzpsS1gRPDH50dN
QJp4FHKyZKY/viewform?c=0&w=1
Selecciona la actividad: 8-06-2025. SENDERISMO. COLLADO DE LOS MOSQUITOS, CUEVA VIRGEN DEL CAMINO Y MINA DEL LIRIO- LLANO DEL BEAL.
Para venir es imprescindible ser socio y estar inscrito.
Conduce la Actividad: José M. Aneiros Pereira
654916350
Sierra minera de Cartagena-La Unión
La sierra minera de Cartagena-La Unión es una formación montañosa que se
extiende en dirección este-oeste a lo largo de 26 km de costa desde la ciudad
de Cartagena hasta el cabo de Palos, pasando por el término municipal de La
Unión, en la Región de MurciaSu máxima elevación se encuentra en el cerro del
Sancti Spíritus en las cercanías de Portmán, a 431 m de altitud.[
Esta sierra fue intensamente explotada por sus minas de plata y plomo y otros
minerales metálicos en la antigüedad. El control sobre estos recursos mineros
fue una de las principales causas del establecimiento de los cartagineses en el
sur de España y de la posterior ocupación romana. La prosperidad generada por
la minería hizo de la ciudad de Carthago Nova, actual Cartagena, una de las más
florecientes de la Hispania romana, hasta que a finales del siglo I el agotamiento
de los mejores yacimientos, unido a la escasa tecnología romana, determinaron
su abandono.
Las minas no se volvieron a poner en explotación hasta que, en el siglo XIX, las
nuevas tecnologías industriales permitieron hacer de nuevo rentable la
producción de mineral en la sierra de Cartagena, y se produjo un nuevo auge de
la minería e industrias relacionadas. Después de la guerra civil española se pasó
a una explotación extensiva a cielo abierto que generó graves problemas
medioambientales hasta el cese definitivo de las actividades mineras en 1990.[3]
Como consecuencia de este dilatado proceso histórico de explotación industrial,
el paisaje de la sierra de Cartagena-La Unión está marcado y transformado por
siglos de intensa actividad humana y atesora valiosos testimonios culturales,
arqueológicos e industriales de su pasado minero. Por todas estas razones, ha
sido declarada bien de interés cultural con la categoría de sitio histórico
Patrimonio industrial minero
Disperso por toda la sierra se encuentran multitud de restos del pasado industrial
reciente de la minería en la zona: instalaciones, realizadas en ladrillo visto y
hierro, entre las que se encuentran
Castilletes: Estructuras verticales que se sitúan sobre un pozo para permitir las
maniobras de extracción del mineral.
Pozos mineros de acceso a las minas.
Chimeneas para la evacuación de gases producidos durante la fundición del mineral.
Lavaderos de mineral. Lugares donde se separaba la mena de la ganga.
Hornos de calcinación y fundiciones.
Polvorines donde se guardaban sustancias explosivas.
Casi todos estos elementos se encuentran en estado muy ruinoso por el
abandono de la actividad minera, aunque algunos han sido recientemente
restaurados y son visitables. La reapertura de las minas en el siglo XIX
[
Mina Inocente en El Gorguel.
.
Mina las Matildes en El Llano del Beal.
.
El Palacio de Aguirre en Cartagena
Durante el reinado de Fernando VII, en 1825, se produjo un hecho trascendental
en la historia de la minería española: la promulgación de la ley de minas
que liberalizó el sector y permitió iniciar actividades mineras sin necesidad de
contar con licencia del rey. Unos años después, en 1839, se descubrió en
la sierra Almagrera de Almería el riquísimo filón Jaroso, que desató a una
auténtica fiebre de la minería en todo el sureste español.[
En Cartagena se comenzaron a constituir sociedades anónimas para la
explotación de las minas. Se reabrieron los antiguos pozos mineros romanos al
mismo tiempo que apareció una nueva actividad: el beneficio de los
antiguos escoriales romanos a los que, con las nuevas tecnologías industriales,
se les extraía rendimiento de los restos de minerales que aún conservaban.
Hacia 1850 había en Cartagena treinta y ocho fábricas de fundición de plata. Por
otro lado, la aparición de nuevas tecnologías industriales hizo posible una nueva
actividad económica: la explotación de los carbonatos y sulfuros de plomo.
Sobre 1860, con la llegada de las primeras máquinas de vapor, se comenzó a
explotar la calamina, de la que se extraía el zinc, y por último, ya a finales del
siglo XIX, se inició el aprovechamiento de las piritas para la obtención del hierro.
Durante el siglo XIX, la producción de plomo y zinc de las minas de Cartagena y
La Unión constituyó el grueso de la producción nacional.
Como consecuencia de este crecimiento industrial, se desarrollaron de forma
extraordinaria los asentamientos y las infraestructuras relacionados con la
minería:
Surgieron nuevos núcleos de población como El Estrecho de San Ginés, El Llano del
Beal, El Beal, El Algar, Herrerías, El Garbanzal y Portmán.
En 1860, los pueblos de Herrerías y El Garbanzal se independizaron del municipio de
Cartagena y dieron lugar al nuevo municipio de La Unión en cuyo término municipal se
incluyó también Portmán.
Se construyó una línea de ferrocarril de vía estrecha entre Cartagena y La Unión para
el transporte del mineral.
Se crearon nuevas infraestructuras portuarias en el puerto de
Cartagena, Portmán y Escombreras.
En 1862, la reina Isabel II inauguró la línea de tren Madrid-Cartagena.[26]
La actividad minera generó un intenso proceso inmigratorio de mano de obra
procedente fundamentalmente de Andalucía, en especial de la provincia de
Almería, así como del resto de la Región de Murcia.
Con la riqueza generada por la actividad minera se gestó en Cartagena una
poderosa burguesía enriquecida que invirtió sus ingentes fortunas en lujosas
casas y palacetes de estilo modernista. Este nuevo estilo arquitectónico cambió
por completo la fisonomía urbana tanto de la ciudad de Cartagena como de La
Unión. Arquitecto fundamental en este nuevo proceso urbanístico fue el
catalán Víctor Beltrí con obras como el Gran Hotel, la Casa Maestre, la Casa
Llagostera o el Palacio de Aguirre, todas en Cartagena o el mercado público en
La Unión.

